Zaragoza, crisol de culturas

La ciudad del Ebro, por ser atravesada por el caudaloso río. La ciudad del viento, conocida así por el dichoso cierzo, un viento muy fuerte y seco. CaesarAugusta, nombre que recibía en el antiguo Imperio Romano y al que debe gran parte de su importancia histórica. La ciudad de leones, por encontrarlos en calles, en parques, incluso en el logotipo del Ayuntamiento. Son muchos los nombres que recibe la capital aragonesa, pero sólo uno de ellos nos permitirá situarla en el mapa y encontrarla en las señales que nos dirigen a ella: Zaragoza.

 

A la salida todavía nos encontramos en la Plaza del Pilar, así que podéis pasaros por la oficina de Información y Turismo, donde os facilitarán más información. Cerca, tenemos otros dos lugares de visita obligada. En primer lugar, la Catedral del Salvador, conocida popularmente como La Seo y mezquita en su origen. La construcción es un testigo mudo de la particular y rica historia de la ciudad. En la catedral se combinan elementos de distintos estilos arquitectónicos: románico, gótico, mudéjar, renacentista y barroco.

El Pilar, junto al rio Ebro

El Pilar, junto al río Ebro

Hablemos primero de monumentos. No puedes irte de Zaragoza sin visitar la Basílica de Nuestra Señora del Pilar. Rodeado por el Ebro, se trata de un templo barroco de una rica arquitectura exterior que además, contiene un buen número de pinturas, de esculturas y un impresionante retablo. Localizada, supuestamente, donde la Virgen María se apareció al apóstol Santiago, se considera el primer templo mariano de nuestro país. Una vez allí, además de besar la famosa piedra y comprar la bandita del color que prefieras, también podrás contemplar las dos bombas que durante la guerra civil cayeron sobre la basílica y no llegaron a explotar.

 

 

 De ese rico pasado histórico del que hablamos destaca, en segundo lugar, el Museo del Foro Romano donde se conservan las ruinas que evidencian la importancia de la ciudad en el Imperio Romano y, en tercer lugar, el Palacio de la Aljafería. Este último representa la gran importancia de la que, durante algunos siglos, gozaron los musulmanes en la capital aragonesa. Se trata de un palacio fortificado de estilo mudéjar  que data del siglo XI. Ha recibido, a lo largo de la historia, diversos usos. En él, actualmente, se encuentran las Cortes de Aragón, pero ha sido también residencia de reyes y cuartel militar.

 En contraposición a estas antiguas construcciones, tenemos las de reciente creación. No cabe duda de que un acontecimiento clave para todas ellas ha sido la celebración de la Expo. Tras reunir a miles de visitantes durante este verano, todavía podemos observar la huella permanente de este evento dedicado al agua. Por ello, en vuestra visita no podéis pasar por alto la Torre del Agua, el acuario o el teleférico.

 Destaca, en el perfil de la ciudad, una torre de 76 metros de altura ubicada en el recinto ferial que ocupó la muestra internacional de la Expo: la Torre del Agua. Erigido como emblema, dentro del mismo podemos encontrar tres tipo de actividades que el visitante podrá descubrir. Con el nombre de Agua es, encontramos un espacio en el que poder sentir, oir y ver el agua, donde nos da la bienvenida una gran cortina de este elemento. La magia del agua es el nombre del segundo espacio, en el que mediante un juego de sencillos experimentos nos explicarán las propiedades físico-químicas más relevantes del agua. Por último, el tercer espacio se llama Splash, que podremos contemplar mientras ascendemos por el edificio. Allí, encontraremos la escultura Splash. Representando el momento en el que una gota se convierte en muchas más, se trata de un diseño de Pere Gifre de gran dinamismo y vistosidad.

 El Acuario Fluvial de Zaragoza es otra de las estructuras creadas para la celebración de la Expo como uno más de los pabellones temáticos. Alberga a unas 300 especies y en él se reproducen los ecosistemas característicos de ríos, como el Nilo, el Amazonas y el Ebro entre otros. Y por último, toca olvidarse del vértigo. Cerca de la estación de Delicias (trenes y autobuses) está situada la estación del teleférico, que te permitirá contemplar en un viaje de unos diez minutos la ciudad desde una nueva perspectiva. Desde las alturas, atravesarás el río Ebro, siempre custodiado por la Basílica del Pilar, pero también descubrirás la nueva Zaragoza. Todo un área de reciente construcción que se levanta en la margen izquierda del río. ¡Atrévete a subir!

 Y si de descubrir la ciudad de forma diferente se trata, ¿te gustaría conocer Zaragoza sobre dos ruedas? En el centro de la ciudad encontramos distintas estaciones en las que poder utilizar, con un carnet, las bicis de paseo de las que disponen. Con treinta minutos como mínimo entre estación y estación, la iniciativa nos propone una alternativa original y libre del contaminante dióxido de carbono.

 Por último, no podemos olvidar las famosas Fiestas del Pilar. Se celebran entre el día siete y el trece de Octubre, siendo el doce el más importante. Durante esos días se combinan tanto tradiciones religiosas como populares. Zaragozanos o no, cualquiera puede disfrutar de un programa cargado de actividades de ocio para todos y de momentos mucho más emotivos como la Ofrenda Floral. Además, multitud de conciertos, competiciones deportivas y espectáculos infantiles reúnen a miles de personas que comparten un mismo objetivo: ¡pasárselo genial!

 CLAUDIA GIL

  

Mítico local de rock en Malasaña

El Rey Lagarto

El Rey Lagarto, uno de los apodos que utilizó el rockero Jim morrison, líder de The Doors, es el nombre de este local, donde ponen el mejor rock de toda la zona. Aquí podrás disfrutar no sólo de las copas que puedes encontrar en cualquier bar de Madrid, sino también de minis de cerveza y calimocho a buen precio.

La música es sin duda la protagonista de El Rey Lagarto, situado en la calle de de La Palma, 14 (metro Tribunal). Hasta la medianoche sonará el rock español tradicional con grupos como Marea, Extremoduro, S.A o Porretas. A partir de ahí, rock internacional acompañado por punk rock, ska o nu metal inundarán  el local hasta bien entrada la madrugada.

Hace más de una década que este bar abrió, y cada fin de semana cientos de jóvenes y no tan jóvenes se acercan a escuchar la música que les gusta, difícil de encontrar en el resto de lugares para salir de fiesta. Aquí se reúne todo tipo de gente: góticos, rockeros, metaleros… y se llena hasta la bandera.

Dentro del local hay dos barras, lo que ayuda a no tener que recorrerte el sitio de una punta a otra si te apetece algo de beber. Aún así, alcanzarla se convierte en una odisea cuando el sitio se llena, es decir, siempre. Las camareras suelen ser amables y el dj siempre está abierto a peticiones musicales, sin salirse claro está del estilo que marca la identidad de este clásico bar malaseñero.

MARTA BAC

Quiero una maceta de sangría, por favor

El Alquimista

-  Perdona, ¿me pones una maceta de sangría?

Sólo hay un sitio en Madrid donde puedes decir esto sin que el camarero te mande a una floristería o a un sitio peor: El Alquimista. A sólo dos pasos del metro de Tribunal, en la calle Apodaca 11, se encuentra un bar con buena música y mejor ambiente. Apenas cincuenta metros lo separan de una de las discotecas más famosas de la capital, Pachá. Sin embargo, ambos locales no pueden ser más distintos.

Si lo que quieres es sentarte tranquilamente con tus amigos a disfrutar de unas cervezas, calimochos, unos cocktails o algo de comer, te aconsejamos que te acerques pronto, antes de las once de la noche, ya que más tarde el bar se llena y lo de sentarse se convierte en un imposible. Las mesas y sillas, repartidas por todo el local, se llenan de grupos de amigos que comienzan una noche de fiesta.

Aunque sin duda lo que ha hecho famoso a este sitio es su peculiar forma de servirte unos litros de sangría o calimocho: en una enorme maceta acompañada por sus respectivos vasos de plástico. Sírvete tu mismo. Podéis elegir el tamaño de la misma, dependiendo de cuántos seáis y de lo que estéis dispuestos a beber.

Además de disfrutar de una deliciosa sangría, que curiosamente no lleva ningún trozo de fruta, podrás entretenerte con los juegos que proporcionan sus propietarios: el parchís, la oca, un trivial e incluso un ajedrez. Todo esto acompañado por las mejores canciones del rock español y alguna que otra canción más suave.

El final de la noche llega sobre las dos y media o tres de la madrugada, cuando la música se acaba y los camareros te invitan amablemente a salir del local. En pleno centro, buenos amigos, rock y macetas de sangría o calimocho, y todo esto a unos precios más que razonables. ¿Puede haber una forma mejor de empezar la noche?  Ah, y no te olvides de saludar a la mascota del local…

Mascota El Alquimista

MARTA BAC

Zaragoza, crisol de culturas

La ciudad del Ebro, por ser atravesada por el caudaloso río. La ciudad del viento, conocida así por el dichoso cierzo, un viento muy fuerte y seco. CaesarAugusta, nombre que recibía en el antiguo Imperio Romano y al que debe gran parte de su importancia histórica. La ciudad de leones, por encontrarlos en calles, en parques, incluso en el logotipo del Ayuntamiento. Son muchos los nombres que recibe la capital aragonesa, pero sólo uno de ellos nos permitirá situarla en el mapa y encontrarla en las señales que nos dirigen a ella: Zaragoza.

  

La Basilica de El Pilar, junto al Ebro

La Basílica de El Pilar, junto al Ebro

Hablemos primero de monumentos. No puedes irte de Zaragoza sin visitar la Basílica de Nuestra Señora del Pilar. Rodeado por el Ebro, se trata de un templo barroco de una rica arquitectura exterior que además, contiene un buen número de pinturas, de esculturas y un impresionante retablo. Localizada, supuestamente, donde la Virgen María se apareció al apóstol Santiago, se considera el primer templo mariano de nuestro país. Una vez allí, además de besar la famosa piedra y comprar la bandita del color que prefieras, también podrás contemplar las dos bombas que durante la guerra civil cayeron sobre la basílica y no llegaron a explotar.

 

A la salida todavía nos encontramos en la Plaza del Pilar, así que podéis pasaros por la oficina de Información y Turismo, donde os facilitarán más información. Cerca, tenemos otros dos lugares de visita obligada. En primer lugar, la Catedral del Salvador, conocida popularmente como La Seo y mezquita en su origen. La construcción es un testigo mudo de la particular y rica historia de la ciudad. En la catedral se combinan elementos de distintos estilos arquitectónicos: románico, gótico, mudéjar, renacentista y barroco.

 

De ese rico pasado histórico del que hablamos destaca, en segundo lugar, el Museo del Foro Romano donde se conservan las ruinas que evidencian la importancia de la ciudad en el Imperio Romano y, en tercer lugar, el Palacio de la Aljafería. Este último representa la gran importancia de la que, durante algunos siglos, gozaron los musulmanes en la capital aragonesa. Se trata de un palacio fortificado de estilo mudéjar  que data del siglo XI. Ha recibido, a lo largo de la historia, diversos usos. En él, actualmente, se encuentran las Cortes de Aragón, pero ha sido también residencia de reyes y cuartel militar.

 

En contraposición a estas antiguas construcciones, tenemos las de reciente creación. No cabe duda de que un acontecimiento clave para todas ellas ha sido la celebración de la Expo. Tras reunir a miles de visitantes durante este verano, todavía podemos observar la huella permanente de este evento dedicado al agua. Por ello, en vuestra visita no podéis pasar por alto la Torre del Agua, el acuario o el teleférico.

 

 

Splash, escultura de Pere Gifre

Splash, escultura de Pere Gifre

Destaca, en el perfil de la ciudad, una torre de 76 metros de altura ubicada en el recinto ferial que ocupó la muestra internacional de la Expo: la Torre del Agua. Erigido como emblema, dentro del mismo podemos encontrar tres tipo de actividades que el visitante podrá descubrir. Con el nombre de Agua es, encontramos un espacio en el que poder sentir, oir y ver el agua, donde nos da la bienvenida una gran cortina de este elemento. La magia del agua es el nombre del segundo espacio, en el que mediante un juego de sencillos experimentos nos explicarán las propiedades físico-químicas más relevantes del agua. Por último, el tercer espacio se llama Splash, que podremos contemplar mientras ascendemos por el edificio. Allí, encontraremos la escultura Splash. Representando el momento en el que una gota se convierte en muchas más, se trata de un diseño de Pere Gifre de gran dinamismo y vistosidad.

 

 

El Acuario Fluvial de Zaragoza es otra de las estructuras creadas para la celebración de la Expo como uno más de los pabellones temáticos. Alberga a unas 300 especies y en él se reproducen los ecosistemas característicos de ríos, como el Nilo, el Amazonas y el Ebro entre otros. Y por último, toca olvidarse del vértigo. Cerca de la estación de Delicias (trenes y autobuses) está situada la estación del teleférico, que te permitirá contemplar en un viaje de unos diez minutos la ciudad desde una nueva perspectiva. Desde las alturas, atravesarás el río Ebro, siempre custodiado por la Basílica del Pilar, pero también descubrirás la nueva Zaragoza. Todo un área de reciente construcción que se levanta en la margen izquierda del río. ¡Atrévete a subir!

 

Y si de descubrir la ciudad de forma diferente se trata, ¿te gustaría conocer Zaragoza sobre dos ruedas? En el centro de la ciudad encontramos distintas estaciones en las que poder utilizar, con un carnet, las bicis de paseo de las que disponen. Con treinta minutos como mínimo entre estación y estación, la iniciativa nos propone una alternativa original y libre del contaminante dióxido de carbono.

 

Ofrenda Floral

Ofrenda Floral

Por último, no podemos olvidar las famosas Fiestas del Pilar. Se celebran entre el día siete y el trece de Octubre, siendo el doce el más importante. Durante esos días se combinan tanto tradiciones religiosas como populares. Zaragozanos o no, cualquiera puede disfrutar de un programa cargado de actividades de ocio para todos y de momentos mucho más emotivos como la Ofrenda Floral. Además, multitud de conciertos, competiciones deportivas y espectáculos infantiles reúnen a miles de personas que comparten un mismo objetivo: ¡pasárselo genial!

 

 

CLAUDIA GIL

 

 

 

 

Roma, una ciudad con cientos de monumentos por descubrir

Roma es una ciudad situada en el centro de la península itálica, en la región del Lacio, a ambas orillas del río Tíber, a unos 20 km de su desembocadura en el mar Tirreno.

El origen etimológico de la palabra Roma nos dice que esta ciudad significa “río” porque según la leyenda esta ciudad fue fundada por dos hermanos gemelos Rómulo y Remo que fueron hallados a lado de un río y fueron criados por una por una loba.

Foro romano, situado cerca del monte Palatino

Foro romano, situado cerca del monte Palatino

Y es que desde su fundación Roma es uno de esos lugares con un encanto especial. Cuenta con cientos y cientos de monumentos que están repartidos por toda la ciudad. Uno de los espacios monumentales más importantes es el foro romano. Este foro está situado cerca del monte Palatino y merece la pena visitarlo ya que es uno de los mejores conservados.

coliseoPor otra parte, no podemos dejar de visitar el famoso Coliseo romano. En la antigüedad poseía un aforo para 50000 espectadores. Siempre ha sido visto como un icono de la Roma Imperial y es uno de los ejemplos mejor conservados de la arquitectura romana. Es una de las atracciones turísticas más populares de la moderna Roma.

Pero no podemos dejar de nombrar a la popular Plaza de San Pedro, situada en la Ciudad del Vaticano. En esta plaza, el Papa suele celebrar sus famosas liturgias solemnes.

La famosa Piazza del Popolo (Plaza del Pueblo) es uno de los lugares más visitados de Roma. Es interesante porque en el centro de la plaza se encuentra un obelisco egipcio dedicado a Ramses II, traído de Heliópolis.

Fontana de Trevi

Fontana de Trevi


De noche es aconsejable visitar la Fontana de Trevi, fuente de gran belleza. Este monumento barroco incluye una leyenda muy interesante. De acuerdo con la tradición, hay que lanzar la moneda con la mano derecha y por encima del hombro izquierdo. Se debe lanzar una si se desea volver a la ciudad, dos si se deseenamorarse de un romano o romana, y tres si se desea contraer matrimonio con esta persona.

Así que ya sabes, Roma es una excelente ciudad para perderte entre sus callejuelas y viajar en el tiempo a través de sus monumentos.

No te lo pienses más y disfruta de esta bella ciudad que te proporcionará a la vista uno de los mejores espectáculos del mundo.

LAURA UREÑA

Vive la Navidad en Nueva York

¡Aprovecha las vacaciones de Navidad para disfrutar de la magia Nueva York!

Dicen que si recorres Brodway de arriba abajo no hace falta más para conocer la ciudad. Manhattan, es, aunque mucha gente no lo sepa, sólo uno de los distritos que, junto a Queens, The Bronx, Brooklyn y New Jersey, conforman la ciudad de Nueva York. Y es que aunque todos ellos tienen su encanto, Manhattan es la visita obligada de cualquier turista que se precie.

 

Organizada en una perfecta cuadrícula sólo rota en la punta de la lengua de tierra en la que se amontonan los rascacielos, Manhattan se dispone a través de 13 grandes avenidas que la recorren de norte a sur y paralelas ordenadas numéricamente. Las únicas calles que llevan nombre son el germen de la ciudad, el origen de Nueva York.

 

Nueva York tiene de todo para todos. Ten en cuenta que si no estás acostumbrado a las grandes ciudades, esta te sobrepasará por su grandiosidad y la enorme variedad de posibilidades que ofrece.

 

Para una primera toma de contacto, nada como dejarse impresionar por los carteles luminosos que inundan Times Square. Ni un solo metro de las fachadas de los edificios es desaprovechada en esta plaza conocida por ser el centro comercial de la ciudad. Eso sí, te recomendamos que esperes a visitar otras zonas de la ciudad para realizar tus compras. Así, compararás precios.

 

Una vez reconocido el terreno es obligado el paseo por Brodway, donde los antiguos y nuevos teatros conviven y tienen activo un cartel de espectáculos inigualable. Una buena idea para una de las noches en Nueva York es sin duda asistir a uno de los musicales. Ofertas no te sobrarán.

 

 

 

Times Square

Times Square

Para relajarte después de unos días tan ajetreados te recomendamos dedicar una mañana a conocer Central Park. A pesar de ser sólo un parque, su estructura, organizada a conciencia, y la frondosidad de su vegetación, permiten a viajeros y habitantes aislarse de los ruidos de la Gran Manzana. Es un mundo a parte que merece la pena ser recorrido. Tiene varios lagos y plazas, monumentos e incluso espacios para la expresión de la creatividad del viandante. Si, además, te gusta el deporte y el tiempo acompaña puedes hacer este paseo por el enorme parque en bici.

 

A ambos lados de Central Park, símbolo de Nueva York, se encuentra la zona rica de la ciudad. Las mejores familias  viven a esta altura aunque existen diferencias. El Upper West Side (Oeste), más moderno y menos conservador que el Upper East Side (Este de Central Park), cuenta con impresionantes edificios donde no es raro encontrar a las abundantes personalidades y “celebrities” que allí viven.  Uno de estos famosos inquilinos fue John Lennon, asesinado a la puerta del Edificio Dakota. Precisamente en su honor se creó una entrada al parque en frente de dicho edificio llamada Strawberry Fields, donde se le rinde homenaje a diario.

 

En la zona Este, entre la 5ª Avenida y Park Avenue se concentran las familias más pudientes. Si te gustan las compras, en la primera de estas dos avenidas, dirección Downtown (centro de la ciudad) encontrarás la horma de tu zapato: Tiffany´s, Dolce & Gabana, Prada… y un sinfín de tiendas de lujo a la última.

 

Pero sin duda, la visita obligada es la azotea de uno de los rascacielos de Nueva York para contemplar la espectacular vista del skyline de la ciudad. Pero en Muévete te recomendamos que, en vez de al Empire State, subas al Top of the Rock, uno de los edificios del Rockefeller Center. Su posición es mejor que la del mítico edificio y por un lado te permitirá ver central Park y la parte norte de la ciudad, y por el otro el propio Empire State, el edificio Chrisler y el centro de Manhattan.

 

Para ver la Estatua de la Libertad tienes dos opciones: coger el Ferry a Staten Island gratis, o coger el que lleva a la estatua y a Ellis Island.

 

Pero Nueva York no se acaba en Manhattan. El famoso Puente de Brooklyn a través de su pasarela peatonal nos conduce a este barrio lleno de encanto y tranquilidad que contrasta con el bullicio del otro lado. Aquí está Dumbo, la nueva zona de moda y donde se encuentra el mirador que te permitirá hacer la típica foto de la ciudad con el puente.

 

Puente de Brooklyn

Puente de Brooklyn

 

 

De vuelta a la ciudad, SoHo y el Village son sitios más que recomendados para comprar y ‘olisquear’ el ambiente alternativo de la metrópoli. Si seguimos andando en dirección Este dejaremos Estados Unidos para llegar a Chinatown y sumergirnos en las costumbres, el ambiente y los comercios de la población oriental.

Como despedida y si aún te queda tiempo, no dudes en darte un paseo por Harlem. Nada queda ya de barrio marginal. En su lugar, familias afroamericanas conviven en el tranquilo barrio y comparten tiempo de ocio en las calles al ritmo de lo último del R&B estadounidense.

ROCÍO SEÑÁN

Noya, una villa con mucho encanto

A pesar de estar bastante lejos de Madrid, merece la pena viajar hasta Noya, población costera de la provincia de A Coruña y capital de la misma. Su increíble belleza y la amabilidad de sus gentes, hacen de este pequeño pueblo un lugar ideal para disfrutar de unos días de descanso.

Puente colgante sobre el rio Tambre

Puente colgante sobre el río Tambre

Con 14.000 habitantes, por Noya pasa el río Tambre, en el cual se encuentra un puente colgante rodeado de árboles que hace que el cruce de éste sea algo muy gratificante.

Pero por en Noya no sólo pasa el río Tambre, sino que además en el centro urbano se encuentra la desembocadura de otro río, el Traba. Es por tanto, una villa rodeada de agua, lo que hace que sus parques tengan árboles muy verdes.

Iglesia San Martin

Iglesia San Martín

El casco urbano es muy antiguo, sus calles están empedradas y hay muchas cuestas a lo largo de toda la villa. La parroquia de San Martín es la más importante de las seis con las que cuenta Noya. La Iglesia de San Martín mezcla el estilo románico con el ojival, y destaca sobre todo el rosetón policromado que cuando entra la luz hace que el interior de la iglesia se llene de una luz muy espectacular.

Las principales actividades de la población se centran en la pesca, la agricultura y el comercio. En la pesca destaca el berberecho que se cría y recoge en los arenales que han recibido la denominación popular de Costa del Berberecho.

También podrás disfrutar del mar caminando por su paseo marítimo, ya que Noya es una población costera que cuenta con una larga playa.

Además, otra de las razones por las que os invitamos a visitar esta población gallega es por su gastronomía. El lacón con grelos es uno de los platos típicos en los meses fríos así como el cocido gallego. Y como no, no podemos dejar de hablar de los pescados los cuales son muy ricos y variados, como la merluza, el rodaballo, la lubina, el mero y el lenguado.

¡Naturaleza, buena gente y buena comida es lo que te ofrece Noya, por lo que no puedes dejar de visitar esta villa gallega con tanto encanto!

LAURA UREÑA

Conoce la calle Fuencarral, donde compras y diversión son sinónimos

En el corazón de Madrid existe una calle única. En ella, las tiendas tradicionales y la moda más alternativa se unen a los cafés modernos y los restaurantes más innovadores. Un lugar, entre el barrio de Chueca y Malasaña, próximo a la Gran Vía, que recibe a miles de turistas al año y a todos los madrileños que quieren disfrutar de su ciudad. Es la calle de Fuencarral.

 

De compras por Fuencarral

De compras por Fuencarral

La historia del lugar cambió hace exactamente 10 años. Antes de 1998 se trataba de una vía común y corriente del centro de la capital. Pero en ese año, el arquitecto Horacio Fernández del Castillo, en colaboración con Juan Armindo Hernández, de la Empresa Municipal de la Vivienda de Madrid (EMV), comenzó un proyecto de remodelación, acabando en la completa renovación comercial, cultural y social de la zona.

 

 

Gracias a este impulso, Fuencarral se ha convertido en una zona obligada para quienes están hartos de centros comerciales y buscan una forma alternativa de disfrutar de un día de compras. Las marcas más internacionales, Adidas, Puma, Foot Locker, etc. se mezclan con pequeñas firmas especializadas en una estilo concreto. Así, encontramos tiendas de ropa hippie, los mejores locales para comprar camisetas de grupos de rock y heavy metal y establecimientos con lo último en el estilo gótico.

 

Aunque sin duda, el edificio estrella de la calle es el Mercado de Fuencarral. Fue durante el proyecto de remodelación de hace 10 años cuando la construcción, de tres pisos y en muy mal estado de conservación, se reconstruyó. Se convirtió en un espacio de compras muy diferente del resto bajo el lema ‘El centro comercial para los que odian los centros comerciales’. En sus más de 50 locales podemos encontrar las últimas tendencias, la moda más atrevida además de una peluquería, cafetería e incluso un local de piercings y tatuajes.

  

 

Mercado de Fuencarral

Mercado de Fuencarral

No se trata sólo de una zona llena de tiendas sino también un centro que organiza conciertos y actividades culturales, dándole mucha vida y diversión a la calle. Los eventos más populares son la celebración del Día del Orgullo Gay, donde el Mercado participa aportando una carroza al desfile que tiene lugar por las céntricas calles de Madrid. El Entierro de la Sardina es otro espectáculo que los comerciantes celebran a su manera. Las plañideras son drag queens y el cura que oficia la misa va disfrazado. Y por último, su famosa rave. Durante un único día al año, el Mercado abre sus puertas todo el día para ofrecer conciertos desde las 10 de la mañana hasta bien entrada la tarde. Música, fiesta y diversión en el centro de la ciudad.

 

Sin embargo, Fuencarral es mucho más que su mercado. Pasear por sus aceras, disfrutando de la gente tan variada y pintoresca con la que te cruzas en tu camino. Parar a tomar un café en Starbucks. Investigar las calles adyacentes y descubrir pequeñas maravillas. Y marcharte de esa calle sabiendo que no tardarás en volver.

 

MARTA BAC

 

Descubre Barcelona; querrás volver

8.30 de la mañana de un sábado cualquiera. Plaza de Cataluña y Paseo de Gracia. Las calles vacías. Es, sin duda, una primera impresión equivocada. Barcelona se va llenando a medida que pasan las horas y uno se va dando cuenta de lo que significa esta ciudad.

En Muévete no queremos perder la oportunidad de recomendarte la Ciudad Condal como destino para que salgas de la rutina.


Ciudad del diseño, de modernidad, de avance. La metrópoli catalana encierra entre sus calles la pasión por la cultura y el dinamismo. Multiplicidad de reclamos para los sentidos y de atractivos para que te pierdas entre sus interesantes ofertas de ocio y entretenimiento.


Si lo tuyo es conocer los destinos a pie, aquí lo tendrás fácil. Paseo de Gracia es el punto de partida. La señal de salida. Calle arriba o abajo la descomunal originalidad de sus edificios obliga a estirar el cuello para no perder nada, ni un detalle.


Ecléctica y alocada, difusa entre lo más innovador y los rincones más evocadores, Barcelona habla, sobre todo, de arquitectura.


Maestro de la geometría y del volumen, el arquitecto español Antoni Gaudí, marcó la ciudad con la fuerza que su dominio de las estructuras y su capacidad creativa imprimieron a sus edificios.


Basándose en su amor por la naturaleza, el máximo representante del modernismo catalán proyectó y llevó a cabo la construcción de la Casa Milá, la Casa Batlló, el espectacular Palau de la música o el Parque Güell. Todos ellos paradas obligadas para comprender por qué Barcelona es tan especial. Un recorrido por el enrejado de calles que conforman la Ciudad Condal invita a dejarse llevar entre sus restaurantes de calidad, los bares con la estética más moderna y tiendas de decoración sugerentes.


Es obligado desayunar en Boccí, cuidado y agradable rinconcito en Vía Augusta donde se elabora diaria y personalmente cada manjar de su escaparte, con especial dedicación a las cocas de Semana Santa. Ya en la Diagonal es imprescindible hacer una parada en Natura. Esta tienda de la cadena catalana es una de las más grandes y ofrece productos orientales enmarcados en el ambiente más exótico posible. Una delicia.


Pero el plato fuerte es la noche. Santa María del Mar reluce entre las copas de vino y las cañas de la mejor zona de tapas de la ciudad. El marco perfecto para recorrer las calles del Barrio Gótico hasta llegar a la Plaza Sant Jaume o la Catedral.


Antes de irte debes visitar las Ramblas, para muchos, la pura esencia de Bacelona. Desde Plaza de Cataluña, hasta el puerto encontrarás paseantes de lo más variopinto, puestos de fruta, flores y animales, mimos, magos… y entre este ambiente encontrarás El Mercado de la Boquería, el más rico y variado de la ciudad, donde, además de comprar frutas y verduras podrás disfrutar de un aperitivo, cuanto menos, original.

Paseo de Gracia

Paseo de GraciaAzotea Casa Milá

ROCÍO SEÑÁN

Toledo, una ciudad para perderse

Un día lluvioso puede que no sea la mejor oportunidad para conocer esta ciudad medieval a 71 kilómetros de Madrid. Sus calles empinadas, el complejo trazado de su casco antiguo y la estrechez de muchas de sus callejuelas hacen algo complicado pasear cómodamente por ella. Sin embargo, ¿cómo renunciar a sus encantos a pesar del tiempo otoñal?

 

Panorámica de la ciudad de Toledo

Panorámica de la ciudad de Toledo

 

Conocida como la “ciudad de las tres culturas” por la convivencia en ella durante varios siglos de árabes, cristianos y judíos, las huellas de sus culturas se aprecian a la vuelta de cada esquina. El mejor reflejo del paso del arte musulmán es la Puerta de la Bisagra, uno de los monumentos más emblemáticos. Presidida por un gran escudo imperial, la puerta es la principal entrada hacia es casco antiguo y el interior de la zona amurallada de Toledo.

 

Y es que la ciudad manchega está rodeada por una muralla de origen romano, que más tarde sería reforzada por los árabes y ellos fijarían definitivamente el trazado definitivo que ha llegado hasta nuestros días. Un tranquilo paseo a lo largo de esta construcción, recorriendo parte de la zona más antigua del lugar, permite contemplar su solidez y admirar de vez en cuando las enormes puertas de piedra que permiten el acceso a su interior.

 

Pero su hay un monumento que cualquier visitante no debe perderse, esa es la Catedral de Santa María. También conocida como la Catedral Primada, es uno de los edificios más representativos del paso del estilo gótico por nuestro país. Consta de 5 naves, y una altura de 45 metros. La belleza de sus vidrieras y la clama que se respira al pasear por sus 26 capillas es insuperable. La única queja es el desmesurado precio de la entrada, 7 euros.

 

Catedral de Santa Maria, de estilo gótico

Catedral de Santa María, de estilo gótico

 

 

Tras tanto caminar, llega la hora de probar la gastronomía toledana. Entre sus especialidades se encuentran el cordero asado o el cuchifrito, unas delicias para el paladar. Aunque sin duda, la receta más conocida de esta ciudad manchega es la de su mazapán, típico dulce artesano de almendras y azúcar.

 

Así que si te gusta la buena comida, pasear por una cuidad emblemática y llena de encanto y disfrutar de un fin de semana agradable a unos pocos kilómetros de Madrid, acércate a Toledo. Perderse por sus calles es una experiencia que no tiene precio.

 

 

MARTA BAC